La fibra oscura hace referencia a la fibra sin utilizar, aquella instalada pero que no se utiliza actualmente. ¡Te lo contamos!
En ocasiones hemos podido escuchar la palabra ‘fibra oscura’ en referencia a la fibra óptica sin iluminar. En concreto es aquella instalada pero que no se utiliza, a esperas de futuros clientes que compren el ancho de banda y sobre ella abran paso a la tecnología que más les convenga.
Los tubos de fibra oscura se instalan generalmente bajo el suelo para transportar fibra óptica y suelen tener una capacidad superior a la demanda de comunicaciones. Se comprende por tanto que las empresas decidan dejar instalada fibra sin usar para no tener que volver a levantar el suelo cada vez que aumenta la demanda de las conexiones de internet.
De esta forma es posible aumentar la capacidad y velocidad de la red en cualquier momento y en su caso permite también alquilar esta infraestructura a grandes corporaciones como pueden ser los bancos o las administraciones públicas, que necesitan una conexión instantánea y fluida entre sus oficinas. Se calcula que en España existen 125.907 kilómetros de fibra oscura, que se reparten entre los principales operadores de telecomunicaciones, eléctricas y ferroviarias.

